martes, 26 de junio de 2007

yo para ser feliz quiero... ser como Naomi


La verdad. Yo siempre fui muy bajita. Demasiado bajita, en realidad. A eso habría que unirle el hecho de que mi nariz es excesivamente, cómo lo diría yo...espatarrancada, vamos, muy ancha. Si echo mano de la memoria, recuerdo que durante un tiempo me obsesionó la forma de mis muslos: demasiado redonda. Miro las piernas de Naomi Campbell y no son así. Los míos son redonditos, y muy anchos. Se ve claramente que hay diferencia entre la rodilla y mis muslos. Además, están blanditos y al moverme se balancean un poco, es muy leve, ya sé, pero si te fijas muy bien los verás bailotear. Mi madre dice que Naomi es muy alta, que no come y que se mata a hacer ejercicio con entrenadores personales que cobran un pastón. Ya. Bueno. Y qué. El problema no es Naomi sino yo. La otra cosa de mi cuerpo que no me gusta es la barriga. Yo no sé por qué, pero cuando como, bueno, me sale un barrigón tremendo. Es un problema, eso y los michelines que marca el sujetador, porque me encantan las camisetas de licra bien ajustada y, claro, así no se ven más que morcillas. Pero ahora estoy encantada. Por primera vez, tengo esperanzas de tener un cuerpo 10. Y el programa de la tele me ha convencido. Sé que hay gente que no está de acuerdo (entre ellos el defensor del pueblo, que ha pedido su retirada), pero los médicos especialistas han declarado que todo está normal y que los médicos que salen son maravillosos y muy buenos. Así que, tras pedir un préstamo de 60 años para pagar mi pisito de 15 metros cuadrados (pero muy mono), voy a pedir otro para hacer lo que en su día hizo la Cher o el Michael Jackson o la Pamela Anderson. Creo que no seré la única en animarme, a tenor de lo que muestran los medidores de audiencia. A lo mejor por eso los médicos que lo avalan están tan seguros y muy contentos. De hecho, ellos también deberían operarse así todos seremos tan guapos, tan perfectos y, sobre todo, tan felices y tan idiotas.

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