miércoles, 10 de diciembre de 2008

Atalaya-TNT

Corría el año noventa y algo... Ahora no recuerdo. Clase de Siglos de Oro, de eso sí que me acuerdo. Y de la lección: autos sacramentales. Era raro. Un tipo de teatro sugerente pero dificil de imaginar. Cuando lo leías recordaba a una gran construcción barroca, creo que nunca había tenido una impresión así sobre un texto, cualquier texto, novelístico, poético, dramático. Para mi trabajo final del curso me adentré en los mundos sacramentales, perdido mi libre albedrío entre el obrar y el no obrar, asombrada y fascinada por ese símbolismo trascendente de lo eucarístico. Desde su aparente rigidez esquemática algo me sedujo en estas obras, quizás su reflejo de una concepción del mundo y del universo difíciles de juzgar con nuestros ojos, en aquel contexto de las guerras de religión entre luteranos y católicos. Y aunque parezca increíble me parecieron terriblemente modernos. Quizás los planetas se pusieran de acuerdo y, justo todo unido en amoroso vínculo sucedió por casualidad, quién sabe, pero el caso es que en plena redacción del trabajo los de TNT vinieron a Bilbao con su "El Gran teatro del Mundo", que para más gracia, era uno de los tres autos que entraban en el corpus de mi trabajo. Fui, vi y me rendí. Entre la ópera china, la música renacentista y el texto calderoniano pude observar el cuidadoso trabajo que los de Atalaya-Teatro Nuevos Tiempos habían llevado a cabo para, en un ejercicio de performance, recuperar algo tan irrecuperable como el significado íntimo y profundo sin que nada pareciese sacado de contexto, sin que sonara artificial, desde un gran respeto a la lógica, la coherencia y, sobretodo, otorgándonos la oportunidad de ver un Calderón más acorde con su grandeza, plena de tributos a fuentes de muy diversa procedencia, y no tan plegado al esquematismo de Trento. Finalicé mi trabajo con la consciencia de que aquello sólo podía ser un comienzo. Ellos no lo saben. Pero ese día supe qué era lo que quería hacer en mi vida. Ellos me lo dieron. Gracias, Atalaya-TNT, y felicidades por el premio merecido.

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